ROMA.- El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, acusó a los jueces de espiarlo en forma ilegal, al tiempo que se negó a presentarse antes los fiscales que alegan que mantuvo relaciones sexuales con una prostituta menor de edad.

Mientras la oposición lo instaba a renunciar debido al último escándalo sexual, Berlusconi dijo que no tenía intenciones de dimitir, y mantuvo su ofensiva contra unos jueces que según él son parciales y quieren derrocarlo.

"No voy a huir ni a renunciar", dijo Berlusconi en un llamado telefónico a una reunión de su partido, Pueblo de Libertad. "Me defiendo y reacciono ante lo que verdaderamente es un intento de subvertir la voluntad de los votantes", dijo.

Fiscales de Milán alegan que Berlusconi pagó por sexo a un "significativo" número de prostitutas, incluyendo a una bailarina de club nocturno de 17 años, en fiestas en su villa cerca de Milán.

Tener sexo con una prostituta menor a 18 años es un delito en Italia. Berlusconi niega cualquier irregularidad.

Trascripciones filtradas de conversaciones telefónicas entre más de 20 mujeres que asistieron a las llamadas fiestas sexuales "bunga bunga" en la residencia de Berlusconi han salpicado los diarios italianos durante días, lo que aumentó la presión sobre el primer ministro.

Pero Berlusconi dijo que las escuchas formaron parte de una ilegal campaña política, judicial y de los medios para destruirlo, y defendió su derecho a la privacidad, llamando a las acusaciones "ridículas". (Reuters)